jueves, 12 de enero de 2012

No todas las estadísticas son malas… y las buenas noticias son bien recibidas…


La mortalidad por enfermedades coronarias ha descendido un 40% debido a la mejora de los tratamientos y a un control mayor de los factores de riesgo, como el colesterol y la hipertensión.

En concreto, los fallecimientos por infarto agudo de miocardio descendieron un 47% y un 51% por angina de pecho, según un estudio publicado en el último número de la Revista Española de Cardiología.

A pesar de ello, siguen siendo la principal causa de muerte y su tratamiento supone un costo excesivo para el gasto sanitario de todos los países.