
El grado de éxito que percibimos interiormente depende exclusivamente de como nos comunicamos con nosotros mismos, lo que en Programación neuro linguística se conoce con el término de “Representaciones Internas”.
Acaso, ¿qué diferencia hace, que ante el mismo hecho, una persona salga airosa y sonriente y otras frustrada y triste? La forma en que ve, siente o dialoga internamente sobre los eventos externos.
Definitivamente, y como menciona Anthony Robbins, la calidad de vida no está determinada por lo que nos ocurre sino por lo que hacemos ante lo que nos ocurre.
Recordemos en este nuevo año que nada tiene sentido, excepto el que nosotros mismos le damos. Es hora de tomar consciencia de que podemos elegir y no permitir que otros nos gobiernen. Solo se trata de codificar nuestro cerebro para lograr nuestras metas y objetivos.

0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada